Sonreír es saludable
Publicado por Manuel Álvarez el 7 de Marzo de 2007
La madurez y el equilibrio personal vienen a depender de cómo vivimos nuestra vida y tienen mucho que ver con el sentido del humor que es la capacidad que poseemos los seres humanos para relativizar lo que debe ser relativizado. La persona madura, distingue lo risible de lo irrisible y sabe, sobre todo, no tomarse a sí misma demasiado en serio, reírse de sí misma. Reírse significa dejar de girar alrededor de uno mismo para girar en otra órbita, la de la realidad. Se ha dicho que el ser humano es el único animal capaz de reír.
La risa tiene claros efectos positivos no sólo en la propia personalidad, sino en nuestras relaciones con los demás pues la risa engrasa la convivencia. Poseer la capacidad de hacer reír al otro es una de las mejores cualidades que puede poseer una persona. Cada día se valora más a la gente capaz de hacer reír, de hacer un guiño a situaciones que se presentan con tintes dramáticos y nos hacen salir de una atmósfera enrarecida proporcionándonos una brizna de aire fresco.
Hacer reír es como abrir una ventana que permite respirar al alma y descargarla de tensiones. La risa es buena terapia para preservar nuestra salud mental y nuestro equilibrio personal.
Curiosamente, existe un indicador fisiológico muy simple de la armonía cerebral del hombre, con fundamentos biológicos bien estudiados desde hace ya más de un siglo: la sonrisa. Y podemos distinguir la “falsa” sonrisa de la “verdadera”, sin capacidad de disimulo. Una sonrisa “falsa” –la que uno se impone por razones de orden social o conveniencia- sólo moviliza los músculos zigomáticos del rostro, los que al desplazar los extremos de la comisura labial descubren los dientes.
Por el contrario, una sonrisa “verdadera” moviliza además los músculos que rodean los ojos. Y como éstos no pueden contraerse voluntariamente, es decir, mediante las órdenes del cerebro cognitivo, dicha orden debe provenir de las regiones límbicas, primitivas, emocionales y profundas. Por esta razón, los ojos no mienten nunca, su pliegue señala la autenticidad de una sonrisa.
Una sonrisa cálida y verdadera nos da a entender intuitivamente que nuestro interlocutor se encuentra, en ese preciso instante, en un estado de armonía entre lo que piensa y lo que siente, entre cognición y emoción. El cerebro, si le dejamos, tiene una capacidad innata para alcanzar el estado de bienestar emocional y su símbolo más universal es la sonrisa.
La madurez que la sonrisa expresa y alimenta comprende el aprender a disfrutar con lo pequeño y cotidiano, descubrir la cara amable que se nos ofrece aceptando las circunstancias que tengo tal y como son y no vivir pensando permanentemente en cómo deberían ser.
Sonriamos serenamente ¡es fuente de salud!



Se trata de un agradable itinerario didáctico, de apenas dos horas de duración, jalonado con paneles y mesas de interpretación que ofrecen una amplia visión de la riqueza natural, paisajística y etnográfica que atesora el trayecto, explicando los usos tradicionales de los diversos árboles y plantas de su entorno.
1. Domingo Tomás Ceresuela | marzo 6th, 2007 at 8:38 pm
Una vez más Te tengo que felicitar por tu ventana al mundo desde sobrarbe y ahora más en concreto por esta denunica que haces . Me sumo a tu denuncia y decirles a los que hacen este tipo de pintadas que en pleno siglo XXI hay muchos foros para poder manifestar nuestras quejas, nuestras inquietudes…… y no utilizar la noche, la cobardia…. y muchas cosas más que me vienen a la mente para poder denunciar con lo que no estas de acuerdo. Por eejmplo este foro de sobrarbenses y así sabremos sus razones y nos enriquecera a todos. me viene a la mente una frase que dice así: HABLA MÁS CON LAS PERSONAS MENOS DE LAS PERSONAS”.